142, un número

Quisiera no haber escrito en estas piedras

quisiera no haber descifrado los manuscritos

quisiera no haber sondado la intensidad de las amapolas

no haberme abismado en las mareas de tus ojos

sin escafandra
                sin piel
                               sin manos para
sin mástiles por
                sin bocas sin relojes
sin compás

no haber navegado y traficado
esclavos de tu vientre

vientre
                qué palabra

no haber acumulado siglos
                la invención del fuego
la trepidación del frío

no haber regresado
y no haber partido
y no saber
cuál es
la diferencia

no atestiguar naufragios
                todos se hundieron
sin dejar cartas
ni flores
por

astrolabios para cuando

sargazos para quién

quisiera no haber visto
no haber escrito enigmas
no saber que hay otros universos
                paralelos
                               simultáneos
todos invisibles

no guardar memoria
                en la memoria

dos igual que cinco
tres igual a uno
cero, en resumen

silencio como hoguera

no haber sido
no ser

                no haber descifrado la tajadura

de tus ojos
que me devuelven al origen
                al principio inacabado
de las cosas
a las cosas

como un barco que se hunde
en cualquier minuto del tiempo
y no sabe
que todo queda escrito entre las piedras.

142, un número

poco importa si algo significa

un número
una eternidad contenida en la respiración
una carcajada

un vidente sordomudo

142
                un número
entre el misterio y la fornicación
entre un itinerario y la mentira
puedo ser yo
                puede ser tu sombra
puede ser el uno saltando hasta su contrario
la danza pitagórica
                el orgasmo de un jabalí
o mis manos
                equivocadas en la pulsación
erradicadas de sí mismas

puede ser
el fin del mundo

o puede ser que no te dije
                que tu aliento me destruye

puede ser que el monzón
se arrastró como un perro

pidiendo carne
                pidiendo sangre

pero nada sofoca la lluvia
                cuando se ensancha
sobre las antiguas planicies del planeta

nada detiene tu sexo
                cuando invade mis preguntas

yo quisiera no haber visto
el Río Amarillo en furia
el Ganges alucinado

                tu sangre hirviendo

y no haber descubierto el Génesis
                del cual se precipitaron tantas expulsiones

Por eso te dejo apenas esto

1, 4, 2…

un número
                un cementerio de nubes
una mordaza sin dientes
este haber preferido vivir
con la suavidad de las piedras.

Porque no.

Jamás hubiera preferido
descifrar
el viejo manuscrito
                inscrito
en tus ojos.



-2014-
Guapimirim, Región Serrana,
Rio de Janeiro. 



Graffiti en Lapa, Rio de Janeiro

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