SOY UNA ENTIDAD PRIMITIVA
Soy una entidad primitiva.
Al dar un paso,
del día brotan incendios de silencio.
Cuando toco una cuchara, la realidad gira,
caracoleando, hacia un caleidoscopio del absurdo.
La puerta de mi casa colecciona
separaciones y apariciones
como un niño que desde siempre guardó las estrellas
en una lata de galletas.
Algunas veces sueño que me deslizo
hacia el nivel de consciencia de las flores y,
al despertar, una ceniza roja me cubre la frente.
Lo confieso: con frecuencia he visto
caravanas de traficantes salir huyendo de mi boca.
No puedo decir qué hacían allí.
Salieron por su propia cuenta.
Atrás del aire vislumbro siempre el esqueleto
de los peces que fueron.
Entro en los cafés y encuentro sillas invisibles
para los amantes que jugaron la carta del traidor.
Los asesinos pasan por mi cocina
y yo les lavo las manos con agua en un balde.
De tanto hacerlo, comprendí la clave del suicidio.
Hice nacer de mí mismo un arcoíris de un solo color
y quedé feliz contemplándolo
durante varios días.
Luego llamé a mis amigos y les conté una mentira sobre la reencarnación.
Una rebelión de pétalos inundó mi consciencia.
Soy una entidad primitiva.
Saco la basura al final del día y todos los ángeles regresan a su infierno.
-2012-

Graffiti en Lapa, Rio de Janeiro
Al dar un paso,
del día brotan incendios de silencio.
Cuando toco una cuchara, la realidad gira,
caracoleando, hacia un caleidoscopio del absurdo.
La puerta de mi casa colecciona
separaciones y apariciones
como un niño que desde siempre guardó las estrellas
en una lata de galletas.
Algunas veces sueño que me deslizo
hacia el nivel de consciencia de las flores y,
al despertar, una ceniza roja me cubre la frente.
Lo confieso: con frecuencia he visto
caravanas de traficantes salir huyendo de mi boca.
No puedo decir qué hacían allí.
Salieron por su propia cuenta.
Atrás del aire vislumbro siempre el esqueleto
de los peces que fueron.
Entro en los cafés y encuentro sillas invisibles
para los amantes que jugaron la carta del traidor.
Los asesinos pasan por mi cocina
y yo les lavo las manos con agua en un balde.
De tanto hacerlo, comprendí la clave del suicidio.
Hice nacer de mí mismo un arcoíris de un solo color
y quedé feliz contemplándolo
durante varios días.
Luego llamé a mis amigos y les conté una mentira sobre la reencarnación.
Una rebelión de pétalos inundó mi consciencia.
Soy una entidad primitiva.
Saco la basura al final del día y todos los ángeles regresan a su infierno.
-2012-
Graffiti en Lapa, Rio de Janeiro


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