ME SIENTO Y ME SALUDO
Me siento y me saludo
desde un lugar oculto en la sombra
donde hago arder la palma de mi mano.
Miro hacia atrás, hacia adelante,
conforme como un ciego con el mar.
Como si cada rostro y cada impulso
se encontraran en distantes encrucijadas,
del modo en que cuchillo y víscera
se corresponden.
Escucho cómo se agita una estrella
y cómo se reclina por un trago de agua.
Cómo la noche se maravilla de sus recuerdos
sin atinar a responder o a preguntarse.
Soy dueño, por un instante,
del ruido de las bestias
que repiten el misterio del mundo.
Del libro: El círculo de fuego, 2000.
Graffiti en Rio de Janeiro



Comentarios
Publicar un comentario