Espiral
Y entonces hay un hombre
sentado en el barro
y en el barro hay una flor
y en la flor revienta una rana
y en la rana hierve un laberinto de lata
y en el laberinto deambulan las preguntas
y en las preguntas gritan estrellas en celo
y en las estrellas un enigma crece hasta alcanzar la total oscuridad
y en la oscuridad mi abuela cuenta el día en que vio al Cadejos
y el Cadejos me acompaña cuando entro en las sombras
y en las sombras hay dos caminos
y en los caminos hablé con tantos desconocidos
y los desconocidos sabían algo crucial para mis manos
y en mis manos dormían los salmos de una religión absurda
y en el absurdo encontré los diarios de una niña que murió sin ojos
y en sus ojos encontré un hombre sentado
y en el hombre me encontré a mí mismo
y en mí mismo yo cantaba
arañando estos signos sobre el barro.



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